Hace poco más de tres décadas, a principios y mediados de los años 90, se popularizó en España un famoso anuncio del Renault Clio JASP, un vehículo que la marca definía como Joven, Aunque Sobradamente Preparado, destinado básicamente a esos adolescentes que acababan de sacarse el carnet de conducir, y que quizá haya sido el anuncio de más éxito en la historia de la citada empresa automovilística. Esas siglas podrían aplicarse perfectamente a los Oklahoma City Thunder, campeones de la Conferencia Oeste (57-25) por delante de los vigentes campeones Nuggets (57-25) y de los Wolves (56-26).
Ese apelativo le va al pelo al campeón de Conferencia más joven de la historia de la NBA, con una edad media de 23,4 años, casi más propia de un conjunto universitario que de una franquicia profesional. El anterior récord de precocidad lo tenían los Phoenix Suns desde la temporada 2004-05, cuando concluyeron líderes del Oeste con una media de 25,2 años en su plantilla.
Ellos encarnan mejor que nadie el relevo generacional que llega a la NBA, y a tenor de su juventud, para perdurar durante mucho tiempo. De hecho, esa media de los Thunder baja hasta los 22,8 en su habitual quinteto titular con el base canadiense Shai Gilgeous-Alexander, su estrella (25), Jalen Williams (23), Chet Holmgren (21), Josh Giddey (21) y el también canadiense Luguentz Dort (24). Y pinta que tendrá continuidad con la conquista esta semana de la G-League por parte de los Oklahoma City Blue, su equipo vinculado. El futuro es suyo.
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