Los Clippers empezarán una nueva era de cara a la temporada 2024-25. El hermano malo de Los Angeles, tal y como han sido conocidos de forma histórica, quiere escapar definitivamente de la sombra de los Lakers y estrenarán nuevo estadio. Será el Intuit Dome, ubicado en Inglewood (California), con un coste aproximado de 1.800 millones de dólares (algunas fuentes sitúan una cifra mayor) y con capacidad para 18.000 espectadores. Un deseo personal de Steve Ballmer, el duelo que heredó la franquicia del tacaño Donald Sterling y que quiere que dotar al equipo de una tradición propia y una nueva identidad, alejada del Crypto Arena que comparten con los Lakers y con un nuevo lujo que dará más protagonismo a los angelinos.
No será la única novedad que tendrán los Clippers, que también estrenarán logo y camiseta. Una forma de identificarse y de iniciar un nuevo camino, que concluya la última década, cuando se han convertido en uno de los equipos referentes de la NBA, dejando atrás temporadas llenas de despropósitos y empezando a sumar récords ganadores y participaciones en playoffs.
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